12/03/2007
ESTADÍSTICAS
por Lamberto Oscar

El hombre en su afán de medir todas las cosas ha diseñado sistemas que le permiten calcular con un alto grado de exactitud el tiempo, la temperatura, la velocidad, el peso, la humedad ambiente, etc.
Los instrumentos de la física no son aplicables a las ciencias sociales, por lo tanto los parámetros adoptados para hacer mediciones en este campo son aproximaciones que por lo general contienen un mayor margen de error.
Una de las principales herramientas utilizadas en esta disciplina son las estadísticas, algunas construídas incorporando todos los casos ocurridos en un período, por ejemplo el importe anual de exportaciones o importaciones, o realizado muestras que permitan inferir un comportamiento para toda la población, por ejemplo el nivel de empleo según la encuesta permanente de hogares.
El análisis de series estadísticas se ha extendido a todas las áreas, se lo utiliza para la salud publica, para la seguridad, para la administración tributaria, para evaluar los niveles de escolaridad, para estudiar la evolución de una economía, no quedando casi ningún ámbito en el que no se recurra al uso de datos estadísticos para tomar decisiones.
Como las estadísticas son útiles para medir el comportamiento social, al igual que un paciente que puede creer que si se rompe el termómetro baja la fiebre, muchos funcionarios han adoptado el método de tratar de influir o directamente direccionar las estadísticas según sus necesidades políticas.
Así cuando arrecia la sensación de inseguridad aparecerá algún vocero, estadísticas en mano, a demostrar que el delito ha disminuido. Pero cualquier persona que ha concurrido a denunciar un hecho en una comisaría sabe que en la mayoría de los casos su queja no queda asentada para que no aumente la cantidad de hechos delictivos. Algo parecido ocurre con los alumnos que dejan las aulas y que los directores de las escuelas ocultan para que no le cierren el grado o cuando se alteran los datos sobre contaminación ambiental con la excusa de evitar el pánico.
Cada cual puede recordar en el ambiente que se desenvuelve cuantas veces fue testigo de acciones de alteración de las fuentes con que se construyen las estadísticas para esconder alguna situación comprometida.
Cuando estas prácticas son tan generalizadas se produce un creciente descrédito sobre los datos publicados, incluso cuando estén correctamente calculados, por aquello de que “en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”.
Pero además otro peligro de estas prácticas es basar cualquier análisis sólo en estadísticas olvidando que detrás de esos números por lo general existen seres humanos.
La falacia más utilizada y quizás una de las más crueles es cuando se habla de la seguridad vial comparando la cantidad de accidentes fatales de un año respecto de otro y escuchar que se está mejor porque hubo dos muertes menos para ocultar que existen veinte todos los meses.
Las estadísticas bien construidas y analizadas con honestidad son herramientas de gran utilidad para medir la evolución de cualquier fenómeno, pero también cabe lo contrario, muchas veces son el instrumento que certifica un engaño.




Lamberto Oscar
25/07/2009 » 25 de julio 1946- mensaje Evita Mujeres Argentinas
30/03/2007 » TRANSPARENCIA, EFICICIENCIA Y MENTIRAS
20/03/2007 » Las Guerras Imperiales


Por palabra clave:

Fecha desde:

Fecha hasta: