20/06/2006
Nuestra Bandera
por Coscia Jorge

Mirando el organigrama del mundial de fútbol, mi hija comparaba las diferentes banderas de las naciones competidoras y no dudó en definir a la celeste y blanca como la más hermosa. Elogió también a la de Japón, tal vez por su síntesis, y a la brasilera, con sus colores envolviendo el globo terráqueo con la consigna positivista de “orden y progreso”. Pero la más linda, es para ella la que el próximo martes prometerá honrar en sus tempranos nueve años, en una ceremonia reiterada y muchas veces olvidada por generaciones de argentinos.
Ya le han explicado en el colegio que Belgrano la creó inspirándose en los colores del cielo.
Como desmentirlo si el cielo mismo lo confirma .
Pero la verdadera historia es otra.
Recorriendo el Museo del Prado, en el sector dedicado a Goya, uno puede observar algunos magníficos retratos de la familia real española.
En uno de ellos el Rey Carlos IV luce con borbónico orgullo, no sólo su prominente mentón, sino también la banda celeste y blanca de su dinastía. También la luce, en otro retrato, su hijo Fernando VII, llamado por sus contemporáneos “el deseado”, porque habiendo abdicado su pusilánime padre ante Napoleón en Bayona, se transformó en esperanza y bandera de quienes resistían la dominación napoleónica en España.
¿Es coincidencia la semejanza entre los colores reales y la bandera creada por Belgrano?
En absoluto. La Revolución de Mayo proclamó la necesidad de expulsar al virrey y crear “Juntas como en España” sin renegar de la fidelidad a un Rey cautivo que simbolizaba la autonomía y las libertades de su pueblo. Por ello, los colores borbónicos se impusieron como reflejo de esa endeble fidelidad que colapsaría cuando Fernando VII mostrara a las colonias rebeldes sus dientes de autoritarismo, y su memorable estupidez, que negó a los iberoamericanos una independencia con integración.
La bandera argentina reúne entre sus virtudes, el haber nacido como expresión de la política de su tiempo. Sus raíces españolas no la desmerecen y su “color del cielo”, lo es por cromatismo, pero también por elección de las sucesivas generaciones que le dieron sentido e historia, paralelamente a la construcción de nuestra nacionalidad. Esta construcción aún continúa, más allá de los afanes globalizadores en los que predomina otra bandera, con franjas y estrellas, en un cielo tan valorable como nocturno.
Nuestra bandera es bella y seguramente lo es porque es nuestra. La pertenencia es un instinto anterior a lo humano, pero en el hombre deviene en cultura. El hombre puebla la tierra, sí, pero desde el lugar que le ha tocado o ha elegido. Nuestra universalidad es posible sólo desde nuestra particularidad, que sumada a otras particularidades conforma una diversidad cultural muchas veces jaqueada por recurrentes pretensiones hegemónicas.
Y la bandera argentina ya ha olvidado su remoto origen borbónico, porque en sus casi dos siglos de vida se ha cargado de sentido e historia. Millones de chicos le han cantado en los patios de sus colegios. Miles de soldados en los campos de batalla de la independencia y las luchas por la integración federal..
Ella es la síntesis de una comunión cultural y una pertenencia, que no excluye ni la diversidad de orígenes ni la de ideas.
Es la bandera independentista de Belgrano, pero también la de la vuelta de Obligado, la de Caseros y la de Malvinas, vencida por otras banderas imperiales. También la del 17 de octubre en que nacían otras tres banderas y consignas de justicia, libertad y soberanía.
Y es doloroso recordar que bajo su amparo involuntario se encolumnaron ignominias en el 55 y en el 76.
Ahora que se discute su aparición en nuestras películas, es bueno recordar su hipócrita inclusión en cuanto bodrio se filmó en la larga noche del proceso.
La bandera es una sola pero los argentinos la hemos hecho flamear con sentidos distintos y antagónicos, sin discutir sus colores, pero sí su esencia y su sentido, c



Coscia Jorge
25/07/2009 » 25 de julio 1946- mensaje Evita Mujeres Argentinas
30/03/2007 » TRANSPARENCIA, EFICICIENCIA Y MENTIRAS
20/03/2007 » Las Guerras Imperiales


Por palabra clave:

Fecha desde:

Fecha hasta: