16/08/2006
CHANTA
por Lamberto Oscar

El calificativo popular de ‘chanta’ resume un conjunto de significados que tienen por denominador común la charlatanería, una despreocupada desconsideración de todo tipo de regla, el disimulo y la pretensión de querer pasar por lo que no se es (1).
Este personaje puede encontrarse en cualquier actividad pero en algunas puede llegar a ser muy peligroso. El humor popular ha rescatado algunos arquetipos, El doctor Cureta, El manosanta de Olmedo, El peluquero de Fidel Pintos, Inodoro de Fotanarosa, Nimo interpretándose a sí mismo, muchos de los periodistas deportivos matando nuestro fútbol.
Alcanzan su mayor grado de peligrosidad cuando acceden a posiciones de poder que les permite influir sobre la vida de los demás. Algunos líderes de las más renombradas potencias pueden sin mucho esfuerzo llenar un nicho en la galería del chanta.
De hecho, cuando más hay que temerles, es cuando tienen influencia en las cuestiones de Estado, cuando ejercen cargos públicos, u opinan de economía. Sus decisiones suelen ser muy costosas, a veces sólo en el bolsillo, pero otras en vidas humanas.
La “chantería” es una enfermedad contagiosa y de momentos puede volverse epidémica. El triunfo del chanta desestimula la seriedad, tanto en el trabajo como en el estudio. Si como dice Discepolo da lo mismo “un burro, que un gran profesor” pierde sentido el esfuerzo.
Con las crisis bajan las defensas y la enfermedad se propaga con mayor intensidad, hay algunos muy mediocres hasta para chantas, que pululan en todos los ambientes, principalmente en el político.
Como son incapaces para construir algo útil consumen su tiempo tratando de destruir todo lo que hacen los demás, apelando a la insidia, la calumnia, tratando que los medios denigren a todo el que pueda hacerle sombras.
Por supuesto tienen la misma catadura moral el que “hace la oreja” como el que la difunde. En una sociedad con valores, con premios y castigos, a los chantas se les reduce el espacio.
Lejos de ser una antigüedad, la batalla por las ideas y por la construcción de un nuevo pensamiento nacional, cobra un nuevo sentido, porque para hacer un país en serio, hacen falta proyectos y muchos mas hombres serios que chantas.



(1) Pagina Web : La Ciencia Hoy




Lamberto Oscar
25/07/2009 » 25 de julio 1946- mensaje Evita Mujeres Argentinas
30/03/2007 » TRANSPARENCIA, EFICICIENCIA Y MENTIRAS
20/03/2007 » Las Guerras Imperiales


Por palabra clave:

Fecha desde:

Fecha hasta: